Tú sabes que siempre fui sincera contigo, siempre. Como aquella vez cuando recurriste a mi hombro a llorar las desdichas de ese amor contrariado, como aquella vez que compartimos esos profundos recuerdos de nuestras vidas que quizá hubiésemos querido no vivir, como esas y tantas otras veces, amigo mio.
Hoy que no estás más conmigo te digo honestamente te amé, como se ama sólo a los seres especiales que guardamos en nuestro corazón. Como se ama la brisa al llegar el verano, como se ama el verde de los prados y el ruido de la lluvia en el invierno.
Me pregunto una y otra vez que será de mi ahora que no estás más a mi lado, ahora que me has dejado sola en esta batalla que es vivir sin ti. Acaso la sinceridad de mis palabras no te desarma, pero claro, no puedes escucharme ya, el frío mármol no lo permite más… has muerto… y yo aquí debo matarte en mi alma para descansar por fin.





3 respuestas hasta el momento ↓
Chinasklauzz // Mayo 13, 2008 a 10:45 pm |
El tacto este de entender la muerte y saber resignarnos a los designios de ciertos dioses que nos arrebatan lo que mas queremos, entender la tragedia de la muerte también forma parte de la vida, de esta vida que nos toco vivir.
Chinasklauzz
Javier // Mayo 14, 2008 a 6:28 am |
Los amigos como la familia estan vivos mientras esten en nuestro recuerdo y latiendo en nuestro corazon, verdaderamnte dejan de existir cuando los olvidamos… te invito a leer mi blog y encontraras algo que imagino te agradara, yo perdi a un familiar hace una semana…Saludos. http://miradorlatino.wordpress.com
lissewen // Mayo 14, 2008 a 1:33 pm |
Muchas gracias por los comentarios. A veces la muerte no es literal, a veces tenemos que enterrar a los vivos o ellos se entierran para nosotros, creo que esa es una muerte más egoista porque no están más con nosotros como lo están los que se convierten en ángeles.